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Vida eremítica en la ciudad (parte 2)

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Las ciudades actualmente, al igual que el desierto de antaño, es un lugar de lucha entre el bien y el mal, entre la justicia y la injusticia, en la solidaridad y el individualismo, entre el uso responsable de los recursos y el consumismo, entre otras. Quienes optamos por vivir como eremitas en la ciudad enfrentamos a diario estas luchas, y desde estos contextos, comprendemos el lenguaje simbólico utilizado por los escritores antiguos que narraban las luchas de los Padres del Desierto contra las fuerzas del mal. A esa lucha exterior se suma la lucha  contra aquellas cosas que son parte de nosotros y que obstaculizan nuestro camino hacia Dios. Para los monjes y las monjas eremitas, a diferencia de quienes viven en comunidad, la soledad es permanente y si en ella no está Dios presente, la invaden los recuerdos, los pensamientos, las fantasías; lo que los Padres del hesicasmo llaman el “vagabundeo de los pensamientos”. La ciudad, entonces, nos enfrenta a una doble lucha, exterior e int...

Calendario Litúrgico

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Calendario Litúrgico Inicia del año litúrgico el domingo más próximo al 30 de noviembre de cada año. Tiempo de la Promesa (Gn 3,15); desde el  hasta la venida del Mesías prometido por Dios); desde el domingo más próximo al 30 d e noviembre, Fiesta del apóstol Andrés,   hasta el 24 de diciembre de cada año. Los ejes de reflexión debieran darse en torno a la construcción de la alegría, el gozo, la esperanza; pero una esperanza activa; la esperanza cristiana es liberadora, nunca alienante y adormecedora de las conciencia y las luchas humanas. Tiempo de la Encarnación de Dios (Fil 2,5-7); desde el 25 de diciembre hasta el 5 de enero de cada año.  Los ejes de la reflexión debieran darse en torno a las distintas encarnaciones: de Hijo de Dios en la historia humana, de la Iglesia en la vida del pueblo; de las discípulas y los discípulos en la sociedad y la cultura contemporáneas. Tiempo de Dios para todos los Pueblos (Mt 2,1-9) que va desde el 6 de enero al martes ...

Oficio Divino en el Tiempo del Espíritu Santo.

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La IADC es parte de la Iglesia de Jesucristo que es Una, Santa, Católica y Apostólica, no obstante, se diferencia de otras denominaciones cristianas generando una identidad propia, tanto en la teología, como la liturgia o la pastoral. Se identifica con la iglesia indivisa del primer milenio, pero reconoce aportes litúrgicos importantes en las diferentes ramas del catolicismo: ortodoxo, romano y anglicano; por lo tanto, retoma modalidades y usos, tanto del Libro de las Horas de la Iglesia Ortodoxa, como de la Liturgia de las Horas de la Iglesia Romana y del Libro de Oración Común de la Iglesia Anglicana. Este mosaico de prácticas litúrgicas marca aún más el carácter ecuménico de la IADC y de nuestra propuesta monástica.  Una de las características es recoger antiquísimas tradiciones de la Iglesia indivisa, como el Lucernarium (Liturgia de la Luz en la oración vespertina), las vigilias, el himno Te Deum, o los trisagios: Hágios o Theos y Kyrie eleison. Entendemos que es un apor...